INTRODUCCIÓN

Cuando el juego incluye una apuesta significa que existe tanto la posibilidad de ganar como el riesgo de perder y en estos casos se habla de juegos de azar.

“Psicológicamente el juego de azar es un reto a la suerte mediante el cual una persona proyecta sus esperanzas de cambiar mágicamente el futuro a su favor; o al menos experimentar el placer del triunfo contra el riesgo del fracaso a pesar del sufrimiento que conlleva su incertidumbre, traduciendo así una disconformidad con la realidad, un deseo de huida de la mediocridad o monotonía cotidiana. Jugar es en suma una forma aventurada de comprar esperanza a crédito, de sobornar o desafiar al destino con la esperanza de hacérselo propicio” (Bombín).